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jueves, 17 de abril de 2014

Pascua: huevos duros y fritos con esparragos trigueros


Semana Santa de Sevilla, qué locura!
 Yo creo, como extranjera que soy, que es una locura total, pero que merece la pena verla por lo menos una vez. Sus procesiones, sus pasos, sus penitentes, sus virgenes, sus cirios y todo el ambientazo que se crea en la ciudad. Repito, es una locura!
Este plato, con huevo, lo dedico a esta particular fecha del año, donde este alimento tan básico fue, ha sido y es un símbolo para muchas culturas, no sólo la católica.
El huevo es símbolo de la Pascua, de la resurrección de Cristo, aunque no hay que olvidarse de que realmente su significado se encuentra en otras tradiciones, muy antiguas y de origen más bien pagana. 
Caterina II de Rusia
El huevo es símbolo de vida y de origen: en las culturas orientales, sobre todo entre chinos y persas, el huevo representaba la fertilidad y el retorno a la vida, ya que era el regalo que se hacía en ocasión de las fiestas de primavera.
El huevo es también protagonista de la Pascua judía, cuando se recuerda el exodo desde Egipto hacia el renacimiento espiritual. La comida tradicional está cargada de significados: cordero, sacrificio, pan ácimo, penitencia, huevos,  vida.
El huevo llega así a la tradición cristiana representando representa la resurrección del Cristo ya la cáscara representa la tumba desde la cual Cristo resucitó.
Realmente es una obra maestra de la naturaleza, su aporte es parecido al de la carne y la yema es un concentrado de energía pura. De pequeña mi madre (pero sobre todo mi abuela) me la preparaba batiéndola con azúcar: salía una crema amarilla, muy rica.
Ha sido considerado también un alimento afrodisíaco: Caterina de Rusia ofrecía a sus amantes predilectos un fantástico plato energizante compuesto por tortillitas francesas con caviar.

Aquí la receta.


Para 4 personas
1 manojo de esparragos trigueros
5 huevos
Harina blanca/de maíz
100 gr de brie sin corteza
4 cucharas de leche
Pan rallado
Aceite para freír


1. Elimina la parte dura de los esparragos y ponlos a cocinarse al vapor durante unos 15'.
Mientras, en una cazerola de agua caliente, pon a cocinar 4 huevos exactamente por 5 minutos y 10 segundos. Saca los huevos y ponlos a enfriarse enseguida debajo de agua corriente. 
Para eliminar la cáscara ten mucho cuidado: el huevo no está muy hecho por dentro y quitarle la cáscara tiene que ser  un proceso bastante cuidadoso.

2. Bate el quinto huevo en un bol y empieza a pasar los huevos duros pelados en una mezcla de harina de trigo, harina de maíz y pan rallado. Hazlo dos veces.

3. Calienta abundante aceite de freír (yo usè aceite de oliva) y pon a freír los huevos, hasta que se queden bien dorados y, al sacarlos, ponlos en papel de cocina para que absorba el aceite en exceso.

4. Ahora la salsa: simplemente hay que poner a fundir el queso brie en taquitos en la leche.

5. Sirve los esparragos con la salsa y los huevos al lado. Me encantan abiertos con un toque de sal aromática y pimienta negra.



¡Qué aproveche!

Fuente: Revista Sale &Pepe, abril 2014
Foto cuadro Caterina de Rusia: http://www.unarosadoro.com

sábado, 7 de diciembre de 2013

Crema de calabaza con picatostes de patata y huevo al pimentón

Esta entrada la quería publicar para Halloween, una receta con calabaza es lo suyo...pero bueno, parece que voy con un poco de retraso en la agenda!
Es una clásica crema de calabaza, que todo el mundo hace (bueno, si le gusta!), pero con variantes: en vez de los picatostes he pensado en saltear unos cuadritos de patata salteada con romero y un tradicional huevo duro pero con pimentón, que me parece pega mucho con la calabaza.
Es verdad que para hacer los huevos así he utilizado un cacharro que tengo para hacerlos al microondas, son super cómodos y ahorran bastante tiempo, además siempre se le puede añadir algo.
Que me guste mucho la calabaza no es una novedad, albahacacontomates tiene un mínimo de variedad de recetas con esa maravilla de la naturaleza: 
Lasaña vegetariana de otoño con Calabaza y Boletus
penne con calabaza, cebolla y magret de pato ahumado
quiche de calabaza y bacon
risotto de calabaza con chips de Parmigiano
sopa de otoño con calabaza, espelta y kaminwurz.

no...la calabaza no me aburre!!

Receta:


Ingredientes para 2 personas:

1/2 kilo de calabaza limpia
1 patata
1 cebolla
1 puerro
1 zanahoria
1 poco de caldo vegetal
Aceite E.V.O.
Pimentón
***********
1 patata 
Romero
Aceite de oliva
***********
2 huevos
2 pizcas de pimentón
Pimienta

1. En una olla poner a calentar un buen chorro de aceite E.V.O. y, en cuanto esté caliente, poner a sofreír la cebolla, el puerro y la zanahoria cortadas. Bajar el fuego y mezclar, para que se rehoguen.
En cuanto estén bien rehogadas echar la patata pelada y cortada y la calabaza, añade agua caliente hasta que cubra todas las verduras y ponle un cubito de caldo vegetal (yo uso el mío), tapa y deja que se cocine durante una media hora o hasta que con un tenedor compruebes que las verduras estén cocidas.
Pasa la verdura con la batidora, prueba si está bien de sal, añade una cucharita pequeña de pimentón y ya está. 
Si ha salido muy liquida dejala a fuego lento para que se vaya evaporando el agua que sobra.

2. Mientras las verdura se están haciendo, pela una patata mediana, córtala en cuadritos y pásalos por una sartén con un poco de aceite de oliva, salteándolos, como si fueran patatas fritas pero sin tanto aceite, tienen que salir doradas para entendernos, y mientras se están haciendo añadimos el romero, la cantidad depende de tu gusto, a mí me gusta mucho.

3. Coge los huevos, ponlos en los cacharros, añade pimentón, sal y pimienta y al microondas un minuto y medio.

4. Sirve la crema con el huevo duro y las patatas como picatostes...ya está!


¡Qué aproveche!

jueves, 8 de noviembre de 2012

Ñoquis (gnocchi) de requesón con mantequilla fundida y salvia

Los "Gnocchi" o Ñoquis son un plato típico de la cocina italiana, aunque hay variantes interesantes un poco en toda Europa, hechos con diferentes ingredientes. 
En el caso de los ñoquis italianos, la receta más famosa y también más común es la con patatas, pero he pensado en saltar la más tradicional y presentar otra que proviene de una de las zonas de montaña más chulas de Italia: las Dolomitas.
Son muy rústicos en la forma, pero con un sabor muy suave y que en esta ocasión presento con una salsa básica pero maravillosa y que acompaña muy bien la pasta rellena, como los tortellini, ravioli etc.
A ver...



Ingredientes para 2 personas
150 gr de requesón
150 gr de harina 
2 huevos
1 pizca de sal
1 pizca abundante de nuez moscada
2 cucharas de mantequilla
2 hojas de salvia
Queso rallado (de vaca o de oveja, lo importante es que NO sea de sobre del super...)
Cebollino picado (a gusto)
Sal

1. En un bol, mezcla la harina tamizada con un poco de sal, el requesón escurrido de su agua, los huevos enteros, y un cuarto de una cucharilla de café de nuez moscada.
Mezcla hasta que la masa se quede cremosa y sin grumos.

2. Deja descansar la masa una media hora, tapada.

3. Pon a hervir agua salada en una olla, que sea abundante agua, y, una vez que empiece a hervir, baja el fuego y, ayudante con una cucharilla, vierte en el agua pequeñas bolitas de masa. La operación tiene que ser rápida, para que la cocción sea los homogénea posible. Tendrás que poner un número limitado de ñoquis, como una ración, para que tengan el espacio para moverse en la olla y poder flotar sin problemas.

4. Mientras tanto en un cazo pon a fundir la mantequilla a fuego lento añadiendo sólo las hojas de salvia, la mantequilla estará lista cuando coja un color ligeramente marrón.

5. Una vez que los ñoquis empiecen a aflorar dejalos que se cocinen un par de minutos más y escurrelos con una espumadera para ponerlos directamente en el plato.

6. Una vez que el plato esté con sus ñoquis, vierte la mitad de la mantequilla derretida, añade un toque de cebollino picado y queso rallado a gusto.

Ya está,


¡Qué aproveche!

miércoles, 24 de octubre de 2012

Tarta - Tortilla al horno de alcachofas y patatas

Qué?
Pues sí, es un invento debido a una necesidad...
Llevaba un tiempo pensando en qué manera utilizar un molde que me compré hace unos meses, el típico molde para dulce con el hueco ya que no preparo muchos postres.
Es que una tarta o un bizcocho son cantidades demasiado grandes para dos personas, una pena, y además desde que vivo en Sevilla me he acostumbrado a desayunar salado, cuando antes eso me parecía bárbaro. Cómo he cambiado!
No obstante siga siendo muy golosa, he de decir que mis gustos se has ido afinando con el tiempo y que mi estomago tolera mucho menos determinados tipos de ingredientes, como por ejemplo la nata, y me agradan más las tartas o preparaciones sencillas y caseras.
Bueno, da igual, ha salido una tortilla muy rica, mucho más ligera de la clásica, pero os aseguro que no ha perdido nada en sabor, al contrario, nos ha encantado y nos ha permitido comer algo gustoso para la cena sin sentirnos pesados después.
Templada es perfecta, y creo que también en un bocadillo tendría mucho éxito, perfecta para comerla en la oficina.

A ver,

Ingredientes para dos personas:
4 huevos
4 alcachofas
2 patatas medianas
1 diente de ajo
1 poco de perejil
2-3 lonchas de queso Grouviere
1 par de hojas de albahaca
Aceite E.V.O.
Sal & Pimienta

1. Limpia las alcachofas quitando las hojas externas más duras, cortando las puntas y, después de haberlas partidas por la mitad, quita la barbilla y una cez cortado cada mitad en tres, ponlas en remojo en agua con zumo de medio limón.

2. Prepara una olla con un par de cucharas de aceite, el diente de ajo picado y, una vez que se haya ligeramente dorado a fuego lento, echa las alcachofas. Pasados un par de minutos, echa un par de vasos de agua caliente, una pizca de sal, un poco de perejil picado y tapa. 
Tardarán unos 15 minutos en hacerse, a fuego lento.

3. Precalienta el horno a una temperatura de 200º.

4. Pela las patatas y cortalas en rodajas finas y ponlas a cocerse al vapor, tardarán unos poco minutos, tienen que quedarse bastante compactas.

5. Coge el molde, el mío es de silicona, he puesto la primera capa de patatas, una fina, luego las alcachofas (el agua ha de haber desaparecido), una segunda capa de rodajas de patatas.
Bate los huevos con un poco de leche, medio vaso, una pizca de sal e de pimienta y, después de haberlos batidos suavemente un minuto, añadelos al molde, vertiendo poco a poco y añade los trozitos de queso Grouviere.

6. Hornea durante una media hora. Una vez sacada del horno espera unos 10 minutos, luego, con la ayuda de un plato dale la vuelta un par de veces, para que salga con la parte dorada.

Ya está,


¡Qué aproveche!



lunes, 3 de septiembre de 2012

Vacaciones vintage con Croquetas de Salicornia - Esparragos de mar

Et voilá!
Estoy aquí de nuevo, como prometido o como amenaza, a vosotros la elección.


Qué he hecho en estas dos semanas?Vacaciones Vintage!Cómo?
Eh sí, he querido volver a las vacaciones de antes, las de " Me voy y no quiero saber nada (o casi) del mundo", de mucho leer y dormir, estar en silencio y hablar más con la gente, sentarme a mirar un atardecer o las nubes o las flores, ir a mercadillos, a la playa y pegarme baños largos, comer bien. 
Cómo lo he hecho?Hay dos reglas fundamentales:
1. me he desconectado de Internet, que significa nada de blog, correos, facebook, instagram...NADA.
2. en vez de enviar Whatapp a todo el mundo he hecho otra cosa super vintage: HE LLAMADO!!Saldrá un poco más caro, pero vamos, yo vivo a más de 2000 km de mi familia y amigos, así que escuchar sus voces me llena mucho de alegría y, sobre todo, estábamos todos de vacaciones (quien en casa, quien por ahí), y hablar, aunque por 5 minutos, es otro mundo, nos acercaba mucho más.
Como decía antes, también me he dedicado a la comida y, como vuelta al mundo bloggero, he decidido enseñar algo que me ha preparado mi madre y que a Jorge y a mí nos encanta: la Salicornia.
La Salicornia, o Esparragos de mar, es un vegetal que crece sobre las orillas de aguas de mar, o en lugares que se inundan con aguas saladas, ya que ésta es necesaria para su desarrollo.
La planta tiene un alto valor proteico, y sus semillas poseen ácidos grasos esenciales: además de tener zinc, cobre, calcio, magnesio, sodio y potasio, todos minerales fundamentales para el organismo. Otros de los beneficios de este vegetal es que es muy económico, y no necesita de agua dulce, ni estaciones del año específicas para crecer, por lo que se ha convertido en una buena opción para la alimentación mundial.
Yo la he probado en tres versiones: cruda (excelente), como verdura en una paella de marisco y en estas croquetas, invento de mi madre Roberta, que son fantásticas.



Ingredientes para 3 personas:
100 gr de salicornia 
Harina
1 Huevo 
Agua con gas

1. Lava y escurre la salicornia, lo importante es quitar esos trocitos un poco más gruesos y duros.

2. Prepara la base de las croquetas batiendo un huevo entero con harina, añadiendola poco a poco, y un poco de agua con gas. Las cantidades no me las sé simplemente vi a mi madre hacerlo sin medir nada. Empezó con dos cucharas de harina y el huevo, luego añadió otra media cuchara y un chorro de agua con gas. Todo poco a poco y sí, tiene que quedarse cremoso - liquido.

3. Echa la salicornia en la base de las croquetas y mezcla.

4. Pon en una sartén abundante aceite de girasol o maíz y en cuanto esté caliente, echa, ayudandote con la cuchara (estará liquido), dale una vuelta después de un minuto, minuto y medio, las dos partes de la croqueta deberán de quedarse doradas.

Están ricas calientes y frías. No he añadido nada de sal, la salicornia es una planta con toque salado.
Para tomar antes de cenar, como aperitivo, con una buena copa de vino blanco frío, son simplemente perfectas!

Ya está!

¡Qué aproveche!

Para las info sobre la salicornia la fuente es: http://www.otramedicina.com

lunes, 16 de abril de 2012

Judías verdes con salsa agria

Viva la primavera!

Después de la entrada dulce de mermelada de fresas, fruta típica de este momento del año, dejo un poco de espacio a una verdura que me encanta: la judía verde.
No sè porqué, pero aquí en Sevilla a veces me cuesta mucho encontrarla fresca, una pena porque no tiene nada, pero nada, que ver con las judías verdes embotadas o congeladas, nada!
Este plato es muy sencillo y a la vez, creo yo, original, óptimo para acompañar un plato de carne blanca o un buen pescado y además es una preparación rápida y poco calórica (para las personas que se están preparando a la famosa Operarción Bikini).


Ingredientes para 2 personas:
400 gr de judías verdes
1 yema
1 cuchara de azúcar morena
2 cucharas de vinagre de manzana
2 cucharas de agua
1 cuchara de cebollino cortado


1. Limpia las judias verdes cortando las puntas y ponlas a cocer en abundante agua hirviendo con un poco de sal durante unos 20 minutos aprox.

2. En una olla pequeña pon el azúcar, el vinagre, el agua, la yema y el cebollino y ponla a fuego lentísimo, tarda muy poco en hacerse, 5 minutos, pero no deje de remover y, una vez pasado el tiempo, apaga el fuego y pasa la salsa por la batidora.

3. Escurre las judías, ponlas en un bol y aliñalas con la salsa, sirve en seguida añadiendo un toque de sal y un chorrito pequeño de aceite.

Ya está, 



¡Qué aproveche!

domingo, 12 de febrero de 2012

Sopa del Alentejo

Hace un mes tuve la suerte de volver por segunda vez a Portugal, en concreto fui a Lisboa, ciudad que me ha enamorado desde el primer segundo por su aire, su gente, su calles y también por su comida.
Esta noche, después de un largo día de trabajo y estudio, no tenía ninguna gana de cocinar, aunque estuviera media muerta de frío, (por el cansancio probablemente) así que, mirando mi nevera, llena de imanes de todos mis pequeños viajes por el mundo, vi el imán de Portugal y la memoria se acercó a esas cenas sencillamente deliciosas de mis vacaciones de allí.
Una de las cosas que me sorprendió fue ver, en las cartas, que ponían como plato fijo unas sopas: que alegría me daba, todo el día en la calle, noches frías, cansancio y allí estaba siempre una sopita caliente, ligera, extremadamente sencilla: la sopa á alentejana.
Sè que no es un plato de la zona del Alentejo, pero cuando fui era verano y la verdad que una sopa apetece poco en agosto...por eso la descubrí en Lisboa ;), lo que sè es que es una receta campesina y se nota por la sencillez de sus ingredientes..pero es realmente una exquisitez..
Bueno, aquí la tienes..es perfecta para estos días de frío y para mimarnos un poco cuando estamos echos polvo ;)


Ingredientes para 4 personas:
1 lt de caldo de verduras o de pollo
Unos dientes de ajo (depende del gusto de cada uno)
4 huevos
1 poco de cilantro picado fresco
Aceite E.V.O.
Unas rebanadas de pan rústico del día anterior

1. En un plato hondo pon las rebanadas mojadas de una emulsión hecha con aceite de oliva, el cilantro fresco y el ajo picado;

2. En una olla pon a calentar el caldo (elige lo que prefieras, yo uso el de verdura) y, en cuanto empiece a hervir, pon el fuego muy muy lento (hasta que no haya burbujas) y escafa los huevos, de uno en uno (abre el huevo, echalo en una taza y viertelo con mucho cuidado en el caldo, no hagas nada y verás que dentro de un par de minutos la clara se quedará cuajada mientras que la yema se quedará bastante liquida). 

3. Vierte el caldo en cada plato con su huevo...y...

Ya está,

¡Qué aproveche!

sábado, 4 de febrero de 2012

Huevos escafados con trufa

Hoy plato sencillo sencillo pero con un gran protagonista de la cocina: la trufa blanca.
Hay diferentes tipos de trufa, sin embargo la blanca es muy conocida por su espectacular aroma y, también, por su precio. 
En mi caso, como no me puedo permitir este manjar, me he comprado en una tienda de delicatessen un aceite de oliva italiano con trufa blanca. Está muy rico y puedo decir que deja un sabor a trufa bastante cercano a la realidad, aunque he podido probar la trufa blanca de verdad sólo un par de veces en mi vida (y te aseguro que fue una auténtica experiencia extra sensorial..).
De trufas blancas hay diferentes variedades, pero este aceite está hecho con la Tuber magnatum: son las conocidas como trufas blancas de Italia, zona donde más abundan, y alcanzan los precios más elevados en el mercado, entre 4000 y 6000 € por kilo, principalmente la primera (como dato curioso se dice que en una subasta en Londres, una mujer llegó a pagar ₤64.000 por una trufa blanca de 1,2 kilos). Su peso es variable, de unos 40 hasta unos 300 g. Tienen formas irregulares, una piel fina y ligeramente aterciopelada, de color ocre pálido, blancuzco o amarillento en el interior, y un olor intenso, muy pronunciado. Para muchos entendidos es lo máximo en gastronomía. Su época de crecimiento es muy corta, y depende mucho del clima, entre el final de verano y la entrada del invierno.
Un par de curiosidades que he encontrado sobre la trufa: el uso de las trufas en la cocina data de los egipcios, y a lo largo de la historia se les han atribuido propiedades afrodisíacas, sólo en la Edad Media se las consideraba una manifestación del demonio, por su color negruzco y amorfismo.




Ingredientes para 4 personas:
Puré de patatas
1 kg de patatas
50 gr de mantequilla
300 ml de leche
1 pizca de nuez moscada
Sal

4 huevos
Aceite de trufa
Pimienta


Voy a explicar cómo se hace el puré, aunque a muchos esta explicación parecerá redundante: 
1. Pon a hervir un par de litros de agua con una pizca de sal en una olla grande. 
Echa las patatas lavadas y con piel en el agua hirviendo y dejalas cocinarse durante unos 40-45 minutos (depende del tamaño de las patatas).
2. Escurre las patatas una vez comprobado que estén listas ayudándote con un tenedor y peladas aún calientes. 
3. Una vez peladas, machácalas, y pon la crema en una olla (la misma de antes) donde, a fuego  muy lento, echarás primera la mantequilla, luego la leche fría, las sal y la nuez moscada. Mezcla hasta que la leche se haya absorbido y apaga el fuego.


Los huevos:
1. Pon a hervir en una olla bastante agua, añadiendo un par de cucharas de vinagre blanco.
En cuanto empiece a hervir, aparta la olla y dejala a fuego lentísimo.


2. Rompe el huevo en una taza o en un cuenquito y, con mucho cuidado, echalo al agua. 
Tapa y deja el huevo allí unos 3 minutos: durante este tiempo la clara se quedará cuajada y la yema liquida.


3. Saca el huevo con la espumadera y apoyalo encima del puré ya servido en el plato. 
Añade abundante aceite de trufa, una pizca de sal y, si apetece, de pimienta.


Ya está!


¡Qué aproveche!




Fuente info trufa blanca: wikipedia.

viernes, 6 de enero de 2012

Sopa Imperial

Bueno bueno, primera entrada del año en el día de los Reyes...no podía no ser algo común, sino algo especial, digno de un día tan importante para todos, niños y no sólo.
Primera cosa: Feliz Año!
Segunda cosa: Espero que los Reyes te hayan traído todo lo que deseabas!!

Para celebrar este día empiezo a explicar la receta: es un plato típico italiano, de la zona de Bologna, que se come mucho en este momento del año y que, en su sencillez, representa un auténtico manjar gracias a la presencia de unos de los quesos más famosos del mundo: el Parmigiano Reggiano.
La pude degustar durante estas vacaciones y quiero proponerla aquí, para que se pueda conocer este plato menos conocido, pero muy muy tradicional y...espero que te guste!



Ingredientes para 4 personas:
130 gr de Parmigiano Reggiano rallado
4 huevos
130 gr de sémola
30 gr de mantequilla
1 pizca de nuez moscada
1 pizca de pimienta
1 pizca de sal (poca poca si el caldo ya es salado)
1 l y medio de caldo de carne o vegetal

1. En un bol, bate los huevos, el queso rallado, la mantequilla derretida a baño María, la sémola, las especias y la pizca de sal. Monta el todo y pon la crema en una bandeja de horno, con papel de horno, a una temperatura de 160º durante 30 minutos.

2. Saca la crema, que se habrá solidificado, y espera que se enfríe antes de cortarla en taquitos.

3. Calienta el caldo y, sólo al momento de servir, echa unos cuanto cubitos en el plato de cada uno, con el caldo.

Ya está, 

¡Què aproveche!

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Huevos al horno con espinacas y requesón

Hoy me he quedado en casa, por la mañana, para que los técnicos de la antena de la tele pudiesen arreglar el desmadre que un vecino había creado...bueno, de hecho soy más bien rehén de éstos, que dijeron que vendrían a las 9 y media y todavía no han entrado. Me da un coraje que no veas.
Bueno, hay un lado positivo, me he puesto a ordenar cosas, a planchar, a lavar y tender, las clásicas cosas que no me gustan, pero como no tenía ya excusas he pensado que era un buen momento para hacerlo y ya está.
Después de una mañana muy productiva, me ha entrado un hambre de golpe y además tenía ganas de comer un huevo, o dos, con verdura.
Cocinar sólo para mi misma me cuesta a veces, pero hoy me he esforzado y he preparado esta cocotte, rica rica, con huevo, requesón (o ricotta) y espinacas.
Las espinacas es un tipo de hortaliza que no me vuelve loca, sola no la puedo comer, pero si bien acompañada me gusta..y creo que mucha gente tiene mi mismo problema, por eso intento siempre comerla con algo más, como hice, por ejemplo, con las hamburguesas.
Bueno, esta receta es rápida, fácil y económica, así que...adelante!


Ingredientes para 2 personas:
400 gr de espinacas congeladas
4 huevos
4 cucharas de requesón (o ricotta)
2 cucharas de queso curado rallado
1 pizca de nuez moscada
Sal & Pimienta
Aceite evo

1. Descongela las espinacas, haciendo hervir durante 5 minutos en agua caliente.

2. Escúrrelas bien, para quitar toda el agua.

3. Separa la yema de la clara y bate ligeramente las claras, que tienen que quedarse blandas, no completamente montadas. 

4. Mezcla en un bol las espinacas, el requesón, el queso rallado, la sal y la pizca de nuez moscada con las claras batidas, con cuidado.

5. Echa un chorrito de aceite evo en un trozo de papel de cocina y pasa cada molde, luego empieza a poner las espinacas, dejando un huequecito en el centro, donde pondrás la yema.

6. Pon los moldes en el horno a una temperatura de 200º durante 15´.

Ya está, 
¡Qué aproveche!