jueves, 17 de mayo de 2012

Esparragos trigueros aJamonados

Aquí en Sevilla esta semana ha sido un adelanto de verano en toda regla, con sus 45º achicharradores (palabra que no creo aparezca en el RAE, pero que exprime perfectamente lo que siento), y con eso he de decir que estoy muy orgullosa: empiezo a sentirme parte de la ciudad, casi, digo casi, no me asusto a ver esas temperaturas brutales. 
Creo que mi cuerpo se está acostumbrando, o rindiendo a la cruda realidad, no sé..lo importante es el resultado: aguanto, aguanto, AGUANTO!!
No obstante ese clima sahariano y el hecho que todo el mundo ahora quiere cosas "fresquitas", yo me he atrevido a encender el horno: ni siquiera he notado la diferencia entre horno encendido - horno apagado, así que voy contra corriente y subo una receta horneada pero que se puede comer templada, para no decepcionar a nadie, jajajaja...y si propio no aguantas hay una solución: encender el horno, salir de la cocina pitando, cerrar la puerta, encerrarse en un cuarto con el aire a tope (bueno, es broma...) y volver a la hora concertada con el dichoso horno. Tú eliges.

Creo que esta receta será la última para los próximos días, me voy de vacaciones a Italia, entre Venecia, Padua, Vicenza y Verona...pronto volveré con un reportaje culinario ;)



Ingredientes para 2 personas:
1 manojo de esparragos verdes trigueros (los blancos me gustan mucho más, pero aquí no los encuentro y si los encuentro son carísimos, así que nada)
3 cucharas de queso rallado (lo que sea, pero rico!!)
4-5 lonchas de jamón ibérico 
Sal & Pimienta

1. Pon a hervir en una olla un par de litros de agua salada. Mientras tanto limpia los esparragos, cortando la parte del fondo generalmente más dura, y ponlos a hervir en la olla durante unos 6 - 7´.

2. En una bandeja de horno, pasa un poco de papel con un trocito de mantequilla y, una vez escurridos los esparragos, los pondrás en la bandeja, de uno en uno, espolvoreandolos con el queso rallado, una pizca de pimienta y trozitos de jamón ibérico. Los pondrás a hornear a una temperatura de 180º hasta que el queso no se haya derretido y el jamón se haya quedado crujiente.

3. Saca del horno y espera unos 5´ antes de servir ;)


Ya está, 



¡Qué aproveche!

lunes, 14 de mayo de 2012

Pasta Caprese

Receta número 100...hay que celebrarlo, cómo? Con una receta de albahaca con tomates!!!
Eso es!


Caprese caprese...mmmm...sí ya lo sé, a muchos suena la Ensalada Caprese (aquí una alternativa con salmón ahumando), pero la pasta no, verdad?
Es una de las recetas italianas más famosas, mozzarella, tomate y albahaca...sí, pero tan básica que los ingredientes, para que esté buena, tienen que ser de primera calidad.
La mozzarella que se come en el Sur de Italia (y sus variaciones como la de bufala, la treccia, la burrata etc ) son muy muy difíciles de encontrar aquí, aunque, buscando buscando, es posible comer una mozzarella fresca medio decente de esas industriales. A mí de vez en cuando me entra el antojo y, a pesar de que no sea la auténtica y original, siempre encuentro la manera de disfrutarla.
Esta vez, en vez de prepararla como dice la clásica ensalada, he pensado preparar esta combinación en caliente y el resultado ha sido muy rico y ligero, es perfecta también templada ofría, aunque en este último caso la mozzarella la pondría fría, sin derrentirla en el horno.
Bueno, a ver si con una receta así consigo sobrevivir al calor sevillano, esta semana ha sido infernal y además me he puesto mala...cosas que pasan...
En fin, un plato alternativo de pasta con tomates, ya había publicado una receta de pasta con tomate fresco, porque se puede comer en diferentes maneras y...para qué lo cuento?Los tomates y la albahaca son mis ingredientes favoritos, ya había quedado claro, no? ;)
Bueno, a por la receta!




Ingredientes para 2 personas:
250 gr de tomates cherry
140 gr de pasta formato corto
4-5 hojas de albahaca fresca o un chorro de aceite de albahaca
1 mozzarella fresca
2 cucharas de queso Parmigiano rallado o de un queso curado a tu gusto
Aceite E.V.O.
Sal & Pimienta

En caliente:


1. Primera cosa parte los tomates cherry por la mitad y ponlos en una bandeja de horno, que habrás precalentado a una temperatura de 160º, con un poco de sal y aceite (muy poco).
Hornea los tomates durante una hora aprox.


2. Vente minutos antes de que los tomates estén listos, pon a hervir en una olla abundante agua en la cual echarás la sal. En cuanto hierva vierte la pasta y cocinala según los minutos indicados en el paquete.
Mientras tanto, corta la mozzarella en taquitos y enjuaga las hojas de albahaca.


3. Saca la bandeja del horno y mezcla los tomates con la pasta recién escurrida. Añade la mozzarella cortada, un chorro de aceite E.V.O.  y una pizca de pimienta negra. Vuelve a poner la pasta en el horno, unos 5´, para que la mozzarella se derrita.


4. Después de haberla sacada, añade o las hojas de albahaca cortadas a mano, o un chorrito más de aceite de albahaca


5. Sirve en los platos y que cada uno, si quiere, añada el queso rallado.


En frío:


1 -2 iguales


3. Escurre la pasta usando también agua fría, para bloquear la cocción y mezclala en un bol con los tomates recién sacados del horno. 


4. Deja que se enfríe y justo antes de servir añadirás la albahaca cortada a mano (o el chorro de aceite de albahaca), y la mozzarella, un poco de pimienta y..ya está!




¡Qué aproveche!



lunes, 7 de mayo de 2012

Cataplana de marisco

En diciembre me fui tres días a Lisboa, ciudad que me enamoró por completo.
Lisboa
Sabía que me iba a encantar, de hecho llevaba años con la idea de visitar esa maravillosa ciudad, precisamente desde los 12 años, cuando leí un libro que aconsejo a todo el mundo, "Sostiene Pereira", de Antonio Tabucchi. 
El autor, desde los ojos de su protagonista, el periodista Pereira, describe una Lisboa preciosa, decadente no sólo desde un punto de vista estético, sino sobre todo político y sabe mezclar la visión nostálgica de Pereira afectado por la muerte de su esposa con una visión nostálgica a más amplio espectro. Su único consuelo son las tortillitas de hierbas frescas, que por fin pude probar.
Cataplana
Entre los platos más conocidos de la cocina de este maravilloso país (hay muchos y hace poco publiqué la receta de la Sopa de Alentejo) está la Cataplana que no es un plato, sino una olla (un poco como pasa con la Paella, que es el nombre de la olla!), típica de la parte Sur, el Algarve, y que viene usada sobre todo en la preparación de arroces, de pescado,  marisco o carne. 
Tiene forma redonda, con dos mitades que se cierran para crear cierta presión y que, a través del vapor, permite mantener los alimentos bien jugosos.
Esta receta es obra de Jorge, mi novio, que me ha "permitido" fotografiarla, observarla, comerla y compartirla con vosotros ;)



Ingredientes para 2 personas: 
100 de gambas arroceras
100 gr de almejas (o chirlas)
4 tiras de choco fresco
1/2 pimiento rojo
1 puerro
2 vasos de caldo vegetal (o de pescado)
1 chorro de vino blanco seco
120 gr de arroz redondo
Azafrán
1 puñado de habas
Perejil o cilantro picado
Aceite E.V.O.
Sal & Pimienta

1. Pon a expurgar las almejas en un bol con agua fría durante unos 10-15 minutos. Mientras tanto, corta el puerro en rodajas muy finas y el pimiento en tiras, no muy largas.

2. Coge la Cataplana, ponla en el fuego y pon a calentar dos cucharas de aceite y, en cuanto esté caliente, vierte las verduras cortadas, mezcla para que se pongan blandas y no se quemen. Cuando el puerro ya esté dorado, pon las tiras de choco, siempre mezclando a fuego medio. Pasados unos 3-4 minutos, echa el arroz con el vaso de vino blanco, dejalo evaporar y sigue poniendo unas hebras de azafrán. 

3.  Cierra la Cataplana después de haber vertido los vasos de caldo y las habas frescas. Cierra durante unos 10-12 minutos. Entonces volverás a abrirla para poner las gambas arroceras y las almejas, cerrando de nuevo durante 5'.


4. Abre, comprueba la sal, añade si quieres un poco de pimienta, perejil o cilantro y sirve bien caliente.


Ya está!


¡Qué aproveche!

miércoles, 2 de mayo de 2012

Pescado anti-crisis: sardinas a la plancha

Primera cosa: quiero dar las Gracias a Esther Clemente por haber nombrado mi blog en la página Web www.directoalpaladar.com en este artículo: ha sido una sorpresa muy grande. Aparte eso que propio no me lo esperaba, me ha llenado de orgullo el hecho que mi pequeño blog haya recibido tanta atención durante estos días por personas de toda España (y no sólo) gracias de nuevo a Directo al Paladar.

Volviendo a nosotros....

Quién ha dicho que comer pescado es caro????
Hay auténticas y sanísimas joyas como el pescado ázul: un ejemplo lo aporto yo diciendo que el otro día mi novio compró para los 2 una docena de sardinas (gorditas), pagando 2,50€..poquísimo!!!

Como dice la página Web http://pescadosymariscos.consumer.es:


La sardina es un pescado azul o graso -posee casi 10 gramos de grasa por cada 100 gramos de carne- y es muy buena fuente de omega-3, que ayudan a disminuir los niveles de colesterol y de triglicéridos, además de aumentar la fluidez de la sangre, lo que disminuye el riesgo de aterosclerosis y trombosis. Por este motivo, es recomendable el consumo de sardinas y otros pescados azules en enfermedades cardiovasculares. Su contenido proteico también es elevado.

Entre las vitaminas se encuentran algunas del grupo B como la B12, B1 o Niacina, que permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos (hidratos de carbono, grasas y proteínas). Intervienen en numerosos procesos de gran importancia como la formación de glóbulos rojos, la síntesis de material genético, la producción de hormonas sexuales, etc.



La sardina contiene también cantidades significativas de vitaminas liposolubles como A, D y E. La primera contribuye al mantenimiento, crecimiento y reparación de las mucosas, piel y otros tejidos del cuerpo. Favorece la resistencia frente a las infecciones y es necesaria para el desarrollo del sistema nervioso y para la visión nocturna. También interviene en el crecimiento óseo, en la producción de enzimas en el hígado y de hormonas sexuales y suprarrenales. Por su parte, la vitamina D favorece la absorción de calcio y su fijación al hueso, y regula el nivel de calcio en la sangre.

En cuanto a los minerales, la sardina contiene fósforo, magnesio, potasio, hierro, zinc y yodo. El fósforo está presente en huesos y dientes, interviene en el sistema nervioso y en la actividad muscular, y participa en procesos de obtención de energía. El magnesio se relaciona con el funcionamiento del intestino, los nervios y los músculos, y además forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante. El hierro es necesario para la formación de hemoglobina, proteína que transporta el oxígeno desde los pulmones a todas las células, y su aporte adecuado previene la anemia ferropénica. En cuanto al contenido en yodo de la sardina, éste es significativo, si bien abunda más en otras especies de peces. Este mineral es indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroides que regula numerosas funciones metabólicas, así como el crecimiento del feto y el desarrollo de su cerebro.

Cómo las preparé yo?
SENCILLÍSIMAS: a la plancha con un aliño sencillo sencillo hecho con aceite, perejil y ajo fresco!
A lo mejor no es la receta del siglo, seguro que no lo es, pero bueno, está bien pensar en alternativas anti crisis, no?


Ingredientes para 2 personas:
12 sardinas 
2 cucharas de aceite E.V.O.
1 puñado de perejil fresco
1 diente de ajo

1. Calienta la plancha a una temperatura alta, en cuanto esté caliente caliente, pon las sardinas enteras: ahora, depende del tamaño, pero yo las pongo 3-4 minutos, vuelta, otros 3-4 minutos.

2. Mezcla el aceite con ajo picado muy fino y el perejil picado.

3. En cuanto estén listas, ponlas en un plato y sirve con el aceite aparte, para que cada uno de los comensales se eche la cantidad deseada.

Es la comida de un rey


¡Qué aproveche!